A los niños les encanta sentir que están ayudando, y enseñarles a cocinar es una excelente manera de hacerlos sentir importantes mientras se les enseña una habilidad para la vida. Según Doug Hewitt, autor de “La guía práctica para la crianza de los fines de semana”, este es también un escenario perfecto para enseñar sobre el fracaso y cómo manejarlo, ya que no hay nada que desinfle más un ego que un pastel que no sube o una tortilla quemada. Al mostrarles a tus hijos que incluso mamá no es perfecta, puedes inculcar en ellos la disposición de probar cosas nuevas sin miedo.
Paso 1
Involucra a los niños en edad preescolar en el proceso de cocina dándoles tareas simples como revolver y contar o colocar los papelitos para cupcakes en el molde. Recuerda que su control motor no está completamente desarrollado, pero les hará mucha gracia sostener la batidora en funcionamiento debajo de tu mano.
Paso 2
Asigna a los niños mayores “tareas” de cocina que disfruten, como hornear un pastel (con tu ayuda) y cortar alimentos suaves como plátanos con un cuchillo de pan. Leer los pasos de una receta también es una gran tarea que los niños en edad escolar disfrutarán.
Paso 3
Habla sobre términos de cocina, medidas e ingredientes mientras cocinas con tus hijos. Es fácil olvidar que incluso términos simples como “dorar” y “saltear” pueden ser confusos para un principiante. No des por sentado que tus hijos entienden todo en las instrucciones.
Paso 4
Presume las habilidades culinarias de tus hijos siempre que puedas, pero no exageres.
Advertencias
- Siempre supervisa cuidadosamente a los niños en la cocina, especialmente cuando están trabajando con la estufa encendida.