Como mamá, me encanta mantener las cosas divertidas y frescas para la familia, especialmente cuando se trata de golosinas como el hielo raspado hawaiano. Y aunque los jarabes comprados en la tienda son convenientes, a veces me gusta hacer un esfuerzo extra y preparar mis propios jarabes de frutas en casa, especialmente cuando quiero algo orgánico y libre de ingredientes artificiales.
En esta publicación, te guiaré sobre cómo hacer hielo raspado hawaiano en casa y compartiré mi receta favorita de jarabe de frutas orgánico casero, que es súper fácil y está lleno de sabor. ¡A tus hijos les encantará y te sentirás genial sabiendo exactamente qué hay en sus golosinas!
Qué necesitarás para hacer hielo raspado hawaiano
- Máquina para hacer hielo raspado
- Cubos de hielo
- Jarabes de frutas orgánicos caseros (receta a continuación)
- Vasos reutilizables o desechables
- Coberturas (opcional)
Cómo hacer tus propios jarabes de frutas orgánicos
Los jarabes de frutas caseros son una manera fantástica de aprovechar la fruta madura, y saben mucho más frescos que cualquier cosa de la tienda. Además, puedes ajustar la dulzura a tu gusto y evitar conservantes o colores artificiales.
Receta básica de jarabe de frutas orgánico
Puedes usar casi cualquier fruta para hacer jarabe, pero algunos de los sabores más populares para el hielo raspado incluyen fresa, mango, piña y arándano. ¡Esta receta es adaptable, así que siéntete libre de mezclar y combinar frutas!
Ingredientes:
– 1 taza de fruta orgánica fresca o congelada (fresas, arándanos, mangos, etc.)
Opcional: duraznos o piñas enlatadas también funcionan
– ½ taza de agua
– ½ taza de azúcar de caña orgánico (o miel para una opción más saludable)
– 1 cucharada de jugo de limón (opcional, ayuda a conservar la frescura y añade un toque de acidez)
Instrucciones:
- Prepara la fruta: Si usas fruta fresca, lávala y córtala en trozos pequeños. ¡La fruta congelada funciona igual de bien y es súper conveniente!
- Cocina el jarabe: En una cacerola pequeña, combina la fruta, el agua y el azúcar (o miel). Lleva la mezcla a ebullición a fuego medio, luego reduce a fuego lento. Remueve ocasionalmente, dejando hervir durante unos 10-15 minutos, o hasta que la fruta se haya descompuesto y la mezcla se haya espesado ligeramente.
- Cuela el jarabe: Una vez que el jarabe haya cocido, retíralo del fuego. Para obtener un jarabe suave, cuela a través de un colador de malla fina o una gasa para eliminar las semillas o la pulpa. ¡Si prefieres un jarabe más grueso, puedes dejarlo tal cual!
- Añade el jugo de limón: Remueve el jugo de limón si lo usas. Esto ayuda a conservar el jarabe y realza el sabor.
- Enfría y almacena: Deja enfriar completamente el jarabe, luego transfiérelo a un frasco o botella de vidrio limpia. Guarda en el refrigerador por hasta dos semanas.
Cómo hacer hielo raspado hawaiano con jarabe casero
¡Ahora que has hecho tu jarabe orgánico, es hora de usarlo! Sigue estos simples pasos:
- Ralla el hielo: Usa tu máquina de hielo raspado para crear una pila esponjosa de hielo. Recomiendo la máquina de hielo raspado hawaiana S900A para una textura suave como la nieve.
- Rocía con jarabe: Vierte generosamente tu jarabe de frutas casero sobre el hielo. Puedes mezclar diferentes jarabes para crear un efecto arcoíris o quedarte con un solo sabor.
- Añade coberturas: Si quieres hacerlo aún más especial, añade coberturas como rodajas de fruta fresca o un chorro de leche condensada azucarada.
- ¡Disfruta: Sirve inmediatamente y disfruta de una golosina refrescante y naturalmente dulce!
Otras ideas de sabores para jarabes orgánicos caseros
Si quieres ser creativo, prueba a hacer estos otros sabores divertidos en casa:
– Jarabe orgánico de arándano-lavanda: Añade una cucharadita de lavanda seca al jarabe mientras hierve para un toque floral.
– Jarabe orgánico de piña-mango: Combina piña y mango frescos para una vibra tropical.
– Jarabe orgánico de frambuesa-limón: La acidez de las frambuesas combina perfectamente con un toque de jugo de limón.
1. Invierte en una máquina de hielo raspado
Para obtener ese hielo esponjoso característico, necesitarás una máquina de hielo raspado de alta calidad. Sé que hay opciones económicas, así como también modelos más sofisticados, dependiendo de cuánto te tomes en serio el tema del hielo raspado.
Opción económica: máquina de hielo raspado y conos de nieve Nostalgia
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¡Esta pequeña máquina es una verdadera maravilla por su precio! Es asequible, compacta y cumple su función. El hielo no es tan esponjoso como el que podrías conseguir con una máquina profesional, pero es una gran opción inicial, especialmente si vas a hacer hielo raspado para niños.
Opción mejorada: máquina de hielo raspado y conos de nieve hawaiana S900A
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¡Esta es la máquina que personalmente uso y es increíble! Ralla el hielo tan finamente que se siente como nieve en la boca. Es compacta, fácil de usar y viene con moldes para hielo que ayudan a crear la consistencia perfecta. ¡Además, su diseño elegante se ve muy bien en la encimera de la cocina!
Opción lujo: máquina de hielo rasgado premium Little Snowie Max
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⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ | 4.8 estrellas | 8,000+ reseñas
Si quieres ir a lo grande, ¡esta máquina es lo más parecido a lo real sin ir a Hawái! Es rápida, eficiente y produce el hielo raspado más suave y esponjoso. Después de un viaje a Hawái, nuestros hijos extrañaban el hielo raspado, así que un año, se lo conseguimos como regalo de cumpleaños, y a los niños y a mí nos encanta usarlo en reuniones familiares, como premio para su equipo deportivo, y es un éxito en las fiestas de cumpleaños. Solo un consejo, ponte unos auriculares antes de encenderlo, ¡porque se pone ruidosa!
2. Elige tus jarabes
¡El jarabe saborizado es donde viene la diversión! Puedes encontrar toneladas de sabores diferentes, desde el clásico de fresa hasta el exótico maracuyá. Algunas marcas incluso ofrecen opciones sin azúcar.
Opción económica: pack de 3 jarabes hawaianos para hielo raspado
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Este es un fantástico pack de inicio que incluye tres sabores que gustan a todos: cereza, frambuesa azul y uva. Los sabores son vibrantes y perfectamente dulces, ¡no demasiado abrumadores!
Opción mejorada: pack de jarabes variados Torani
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Los jarabes Torani son conocidos por sus ricos sabores y vienen en muchas variedades. Este paquete de 4 incluye frambuesa, fresa, durazno y maracuyá. También son perfectos para experimentar con combinaciones de sabores más “adultas”.
Opción saludable: pack de 3 jarabes Amoretti Premium, sin azúcar
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Para aquellos que buscan reducir el azúcar, este paquete es una gran alternativa. Los jarabes Amoretti tienen sabores ricos y auténticos sin la culpa.
3. Elige los vasos perfectos
Aunque puedes usar cualquier vaso normal, ¡es más divertido servir tu hielo raspado en algo festivo!
Opción económica: vasos de papel desechables Amscan para conos de nieve
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Estos vasos en forma de cono son perfectos para fiestas. Son desechables, ¡así que no hay limpieza después!
Opción reutilizable: vasos reutilizables para hielo raspado hawaiano
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¡Me encantan estos! No solo son coloridos y divertidos, sino que son reutilizables y vienen con popotes y cucharitas a juego, lo cual es genial para el medio ambiente. Mis hijos siempre eligen su color favorito cuando tenemos noches de hielo raspado.
Hacer hielo raspado hawaiano en casa es una forma divertida y fácil de traer un poco de alegría tropical a tu día. Y con jarabes de frutas orgánicos caseros, puedes disfrutar de los dulces sabores sin ningún ingrediente artificial. Es una golosina que toda la familia adorará, y es perfecta para días calurosos, celebraciones especiales o simplemente como una sorpresa de fin de semana.
Prueba a hacer tus propios jarabes orgánicos, experimenta con sabores y observa cómo se iluminan las caras de tus hijos mientras disfrutan de esta dulce y esponjosa golosina. Créeme: una vez que empieces, ¡se convertirá en una tradición veraniega habitual en tu hogar!
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Leche condensada casera sin azúcar con crema de coco
Si buscas una alternativa más saludable y libre de lácteos a la leche condensada azucarada tradicional, te encantará esta versión sin azúcar hecha con crema de coco. Es rica, cremosa y naturalmente dulce sin azúcares refinados, ¡lo que la hace perfecta para todo, desde el hielo raspado hawaiano hasta cafés y postres!
Esta receta también es vegana y baja en carbohidratos, así que es ideal para quienes siguen una dieta especial o simplemente están tratando de reducir el azúcar.
Ingredientes:
– 1 lata (13.5 oz) de crema de coco entera (o leche de coco, pero la crema de coco te dará una consistencia más espesa)
– 2-3 cucharadas de tu sustituto de azúcar preferido (edulcorante de fruta del monje, stevia o eritritol)
– 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional, para agregar sabor)
– Pizca de sal (opcional, para equilibrar la dulzura)
Instrucciones:
- Combina los ingredientes: En una cacerola pequeña, vierte la crema de coco. Si usas leche de coco, asegúrate de usar la parte espesa y cremosa y desecha cualquier líquido sobrante. Añade tu sustituto de azúcar y mezcla bien para combinar.
- Calienta a fuego bajo: Coloca la cacerola a fuego bajo. Remueve constantemente la mezcla mientras se calienta, asegurándote de que el edulcorante se disuelva completamente en la crema de coco.
- Hierve a fuego lento y reduce: Una vez que la mezcla comience a salir vapor (pero no a hervir), reduce el fuego a un muy bajo hervor. Deja cocinar durante unos 30-45 minutos, removiendo ocasionalmente. La mezcla se espesará gradualmente a medida que se evapore el líquido.
- Verifica la consistencia: La leche condensada está lista cuando se ha reducido a aproximadamente la mitad y tiene una consistencia espesa y jarabeada. Debe cubrir la parte posterior de una cuchara. Ten en cuenta que se espesará aún más a medida que se enfríe.
- Añade vainilla y sal (opcional): Una vez que la mezcla alcance la consistencia deseada, incorpora el extracto de vainilla y una pizca de sal si usas. Estos son opcionales, pero añaden una gran profundidad de sabor.
- Enfría y almacena: Retira la cacerola del fuego y deja enfriar la leche condensada. Una vez fría, transfiérela a un recipiente hermético o frasco de vidrio. Se conserva en el refrigerador hasta por 1 semana.
Consejos:
– Para una leche condensada más espesa: Si la quieres extra espesa, puedes dejarla hervir un poco más hasta que alcance la consistencia que prefieras.
– Hazla sin azúcar: Elige un sustituto de azúcar como edulcorante de fruta del monje, eritritol o stevia líquida para mantenerla sin azúcar y baja en carbohidratos. ¡Ajusta la dulzura a tu gusto!
Usos para la leche condensada de crema de coco
Esta leche condensada sin lácteos y sin azúcar se puede usar igual que la versión tradicional. Algunas ideas incluyen:
– Rocíala sobre hielo raspado: Añádela a tu hielo raspado hawaiano para un toque cremoso y tropical.
– En postres: Úsala en recetas como tarta de lima, fudge o como capa en cheesecakes sin hornear.
– En bebidas: Mézclala en café helado, té o batidos para mayor cremosidad y dulzura natural.
¡Esta leche condensada fácil y sin azúcar hecha con crema de coco es una fantástica alternativa más saludable y es súper versátil! Me encanta mantener un frasco en el refrigerador para usarlo como un regalo sin lácteos en muchas recetas. ¡Disfruta!